Los rostros de angustia muestran el mismo drama: hombres y mujeres desesperados por saber el paradero de un ser querido desaparecido. Con la esperanza de tener buenas noticias, buscan información con las autoridades, con amigos o con testigos, y hasta salen a las calles con fotos en momentos en que cada hora que pasa pesa aún más. (Seguir leyendo...)